presupuestos.sbsPresupuestos para oficios

InicioGuías › Números

Números

Margen y markup no son lo mismo

Sumar un 30 % al costo no te deja un margen del 30 %: te deja 23,1 %. Esa brecha, repetida veinte veces al año, son dos meses de ganancia.

Por Franco Kozakiewicz · Actualizado el 13 de septiembre de 2026 · Abrir la herramienta

Las dos definiciones

Las dos palabras hablan de lo mismo —la diferencia entre lo que te cuesta y lo que cobrás— pero la miden desde lados opuestos.

Mismo trabajo, misma plata, dos porcentajes distintos. Y el margen siempre es menor que el markup, siempre.

La frase que hay que recordar

El markup se calcula sobre lo que pagaste. El margen se calcula sobre lo que cobraste. Si no sabés cuál de los dos te están diciendo, preguntá: la diferencia entre los dos es literalmente tu ganancia.

El error que te come la ganancia

Este es el escenario concreto, y es habitual.

Querés ganar un 30 % en un trabajo. El costo total —materiales, mano de obra, todo— es 100.000. Hacés la cuenta rápida: 100.000 + 30 % = 130.000. Cobrás 130.000, ganás 30.000, y estás convencido de que tu margen es del 30 %.

No lo es. Tu margen es 30.000 ÷ 130.000 = 23,1 %. Aplicaste un markup del 30 %, que no es lo mismo.

Para ganar un margen real del 30 % sobre una venta, el precio tiene que ser 100.000 ÷ (1 − 0,30) = 142.857. Eso es un markup del 42,9 %.

Qué hicistePrecioGananciaMargen real
Sumar 30 % al costo (markup 30 %)130.00030.00023,1 %
Buscar margen 30 % (markup 42,9 %)142.85742.85730,0 %
Diferencia12.85712.857

Doce mil ochocientos cincuenta y siete pesos de diferencia en un trabajo de cien mil de costo. En veinte trabajos al año, la diferencia es más de dos meses de ganancia. Y lo más incómodo: el que comete el error no se entera nunca, porque los dos números "parecen" un 30 %.

Tabla de equivalencias

Esta tabla conviene tenerla a mano hasta que se te haga automático.

Markup (sobre costo)Margen (sobre venta)Multiplicá el costo por
10 %9,1 %1,10
15 %13,0 %1,15
20 %16,7 %1,20
25 %20,0 %1,25
30 %23,1 %1,30
42,9 %30,0 %1,43
50 %33,3 %1,50
66,7 %40,0 %1,67
100 %50,0 %2,00

Se lee así: si querés un margen del 40 %, multiplicá tu costo por 1,67. Si querés un margen del 50 %, multiplicá por 2. Ese último caso es el más fácil de recordar: duplicar el costo da exactamente la mitad de margen.

Las cuatro fórmulas que necesitás

  1. Precio a partir del margen deseado: precio = costo ÷ (1 − margen). Con margen 0,35 y costo 80.000: 80.000 ÷ 0,65 = 123.077.
  2. Precio a partir del markup deseado: precio = costo × (1 + markup). Con markup 0,35 y costo 80.000: 108.000.
  3. Margen a partir de un precio: margen = (precio − costo) ÷ precio.
  4. Markup a partir de un precio: markup = (precio − costo) ÷ costo.

Con estas cuatro se resuelve todo. La única que hay que memorizar de verdad es la primera, porque es la que se usa cuando pensás en términos de "quiero que me quede tanto de cada peso que entra", que es la forma correcta de pensarlo.

Qué margen se usa en oficios

No hay una tabla oficial, pero hay rangos que se repiten y conviene distinguir tres cosas dentro de un mismo presupuesto.

ComponenteMarkup habitualPor qué
Materiales que comprás vos15 – 30 %Cubre capital inmovilizado, flete, tiempo de compra y garantía
Mano de obra propiaya incluida en el valor horaEl margen está dentro de la hora; no se suma dos veces
Subcontratistas10 – 20 %Coordinás, respondés por su trabajo y asumís su riesgo
Trabajos de urgencia o fuera de horario+ 30 – 50 % sobre la horaEs un servicio distinto, no el mismo más caro

El punto clave está en la segunda fila: si tu valor hora ya incluye tu ganancia, no le sumes otro margen encima. Es un error frecuente en sentido contrario, que infla el presupuesto y te deja afuera. Calculá bien la hora una vez y después aplicá margen solo sobre lo que comprás y sobre lo que subcontratás.

Descuentos: cuánto cuesta cada punto

Un descuento no sale del precio: sale de la ganancia, entera. Y la proporción asusta.

Supongamos un trabajo de 130.000 con costo 100.000: la ganancia es 30.000. Si hacés un 10 % de descuento, el precio baja a 117.000 y la ganancia cae a 17.000. Bajaste el precio un 10 % y perdiste el 43 % de tu ganancia.

DescuentoPrecioGananciaPérdida de ganancia
0 %130.00030.000
5 %123.50023.50022 %
10 %117.00017.00043 %
15 %110.50010.50065 %
23,1 %100.0000100 %
Lo que hay que sacar de esta tabla

Con un margen del 23 %, un descuento del 23 % te deja trabajando gratis. No "ganando poco": gratis, con todo el riesgo y todo el tiempo puestos igual. Por eso conviene negociar alcance y no precio.

¿Cuál de los dos conviene usar?

Los dos sirven, pero para cosas distintas, y mezclarlos es lo que genera el lío.

El markup sirve para poner precios rápido, ítem por ítem. Estás en el mostrador del proveedor, ves que el caño te sale tanto y querés saber a cuánto lo cargás: multiplicás por 1,25 y listo. Es una operación mental de un segundo y por eso es la que todo el mundo usa en la práctica.

El margen sirve para saber cómo te está yendo. Cuando mirás el mes cerrado y querés saber qué proporción de lo que facturaste te quedó, la respuesta es un margen. Todos los indicadores de un negocio —qué porcentaje se va en materiales, qué porcentaje en combustible, qué porcentaje queda— se expresan sobre la venta, porque la venta es el 100 % que se reparte.

La recomendación práctica: pensá en margen y trabajá en markup. Decidí primero qué margen querés sobre el trabajo terminado, convertilo una sola vez a markup usando la tabla de arriba, y después aplicá ese multiplicador sin volver a pensarlo. Si tu objetivo es un margen del 30 %, tu multiplicador es 1,43 y ese número es el que tenés que tener en la cabeza cuando cargás ítems.

Hay una confusión asociada que conviene despejar: los porcentajes de margen no se suman ni se promedian a mano. Si en un presupuesto los materiales van con markup del 20 % y la mano de obra ya trae su margen incorporado en el valor hora, el margen final del trabajo no es ni uno ni otro: es el que sale de la cuenta completa. Por eso conviene verificar el resultado al final, sobre el total, en vez de confiar en que "le puse tanto por ciento a todo".

Lo mismo pasa con los impuestos sobre el precio. Un impuesto que se agrega al final —el IVA, por ejemplo— no es margen ni costo tuyo: lo cobrás y lo trasladás. Calculá siempre tu margen sobre el precio sin impuestos; si lo calculás sobre el precio final, te vas a creer más rentable de lo que sos, en la proporción exacta de la alícuota.

Cómo aplicarlo en un presupuesto real

El procedimiento práctico es este:

  1. Calculá el costo real, sin margen. Materiales con su desperdicio incluido, horas propias a tu valor hora, subcontratos a lo que te cobran, traslados.
  2. Decidí el margen objetivo según el tipo de trabajo. No es el mismo para un cliente recurrente que para una obra de una sola vez y difícil.
  3. Dividí, no sumes. Costo ÷ (1 − margen). Esta es la línea de esta guía que hay que recordar.
  4. Repartí ese precio entre los ítems. El cliente ve precios unitarios razonables, no un renglón de "ganancia".
  5. Revisá el total. Si quedó fuera de mercado, el problema casi nunca es el margen: es el costo. Revisá las horas estimadas antes de tocar la ganancia.

Y una última cosa que no es matemática. Un margen sano no es abuso: es lo que financia la herramienta nueva, el mes flojo, la garantía que tenés que cumplir y las vacaciones que nadie te paga. Trabajar con margen cero no te hace más competitivo; te hace más frágil, y la fragilidad se nota en el servicio.

Armá tu presupuesto ahora

Gratis, sin registro y sin que tus datos salgan de tu navegador. PDF con tu logo y resumen para WhatsApp.

Abrir la herramienta
Espacio publicitario
FK
Franco KozakiewiczDesarrollador freelance en Lanús, provincia de Buenos Aires. Hago aplicaciones web para comercios y pymes, y construí esta herramienta. Si encontrás un error o querés sugerir algo, escribime a caifranco03@gmail.com.